lunes, 12 de septiembre de 2011
olvidado, dormido entre horas que corren rápido, como las hojas que caen de los árboles en otoño, de esos otoños que a Colombia nunca llegan, así paso las noches, entre el correr afanoso del respirar y la tortura del no verte o del saber que te iras.
Te extraño desde ya, desde tu sueño en mi almohada, desde tus miradas de madre perdidas en mi pelo, tus cenas de cariños y nutritivos besos.
Olvidado en ti, mi pensamiento brinca como lo hacías tu cuando jugabas conmigo, cuando brincaba contigo y te sentía mía como el aire que no puedo atrapar, como las olas de aquel mar que nunca dejaron de mojarme, las que nunca pude abrazar, las que jamas he de olvidar.
Mia serás siempre y olvidarte nunca, porque no soy un caminante, sino una parte de tu caminar.
Te amo mamá.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario